¿A donde nos quieren llevar las proyecciones de la revista #Cuba Posible?

logoPor Arthur González / El Heraldo Cubano

Desde hace algunos meses la revista “Cuba Posible” muestra proyecciones y pretensiones para lograr un cambio en Cuba, y muchas de sus propuestas tienen coincidencias con la nueva táctica del Gobierno de Barack Obama, para alcanzar la deseada Transición hacia el capitalismo, o sea destruir a la Revolución socialista.

Sus editores proceden de la revista del arzobispado de la Habana denominada “Espacio Laical”, donde aseguran haber tenido que renunciar “al no ser comprendidos por sectores importantes de la estructura eclesial, cuando reclamaba un quehacer político leal a la nación; pedían ser constructivos, y nunca dañar al pueblo al implementar políticas favorables al Gobierno o en contra del mismo”.

Esta afirmación esclarece las posiciones políticas de los editores de la actual publicación “Cuba Posible”, la cual vio la luz coincidentemente al regreso de un viaje por España.

Empleando un lenguaje rebuscado para aparentar un alto vuelo académico y quizás intentar encubrir posiciones contrarias al sistema socialismo cubano, ambos laicos desarrollan teorías en ocasiones alejadas de la historia de la Isla y sus luchas por lograr la emancipación de España y después de los Estados Unidos.


En sus diatribas políticas, olvidan, o no mencionan, que Cuba tuvo un sistema capitalista con más de dos docenas de partidos políticos, otro tanto de diarios, revistas de diversos cortes, toda la radio y televisión privada, pero nada de eso logró elevar el nivel de vida de la población citadina y rural de la nación, y menos aún darle una plena participación en las decisiones política y económicas.

antes
El desempleo, la desigualdad social, de género y razas, el llamado “tiempo muerto” en el campo cubano al término de los cinco meses que duraba la zafra azucarera y los campesinos quedaban sin trabajo, el desalojo, el analfabetismo, la desnutrición y muerte de niños, la prostitución organizada, el juego, las drogas y la alta corrupción gubernamental, eran parte de la vida cotidiana.

A eso se sumaban los asesinatos, torturas y persecución de los que expresaban criterios e ideas para lograr una mejor vida, unido a la apropiación de la economía por parte de Estados Unidos.

Nada de lo existente en el país hasta 1959 logró “el ensanchamiento de la participación ciudadana dentro de las coordenadas y las metas compartidas que deben resultar acordadas socialmente, lo cual debe aportar al proceso mayores cuotas de serenidad, estabilidad y legitimidad,” como afirman tiene que aceptar ahora la Revolución socialista.

El ejército rebelde encabezado por Fidel Castro, en enero de 1959, encontró un país sediento de libertades, pero desangrado, con un sistema de educación fundamentalmente privado y católico que excluía a los que no podían pagarlo y un régimen de salud desastroso.

Después de 56 años de transformaciones sociales, con una población educada y culta como jamás conoció la República, donde la mujer juega un papel fundamental en el desarrollo político, económico y social, es muy fácil criticar la obra y hablar de que el “intelectual orgánico, sobre todo en relación con el Gobierno y el PCC, ceda paso a un quehacer intelectual cada vez más autónomo”.

¿Qué autonomía tuvieron los pocos intelectuales cubanos que tenían esa categoría hasta 1959, donde no existía una Unión de Escritores y Artistas como la estructurada por la Revolución?

¿Cuál era la lógica de toda la participación ciudadana, tanto social, como cultural, económica, política y jurídica a la que podían aspirar los cubanos en 1958?

¿Existía antes de triunfar la Revolución y darle todo tipo de oportunidades al pueblo, una imagen consensuada del país con la participación y la deliberación general?

Solo el proceso cubano actual les dio a los desposeídos esa posibilidad, que, si bien es perfectible y así se enrumba, cada cubano puede participar abiertamente en cada una de las organizaciones, sin el temor a ser asesinado, torturado o desaparecido.

Esa proyección coincide con conceptos expuestos por el Presidente Barack Obama, el 17.12.2014, para hacerle creer al mundo que en Cuba no hay libertad, cuando dijo:

“…Continuamos pensando que los trabajadores cubanos deben tener la libertad de crear sus sindicatos, así como los ciudadanos deben tener la libertad de participar en los procesos políticos” “…insistiremos en que la sociedad civil se nos una para que sean los ciudadanos, y no solo los líderes, los que conformen nuestro futuro”.

El Secretario de Estado John Kerry, expuso en la Habana el 14.08.2015 durante su intervención al inaugurar la embajada:

“Estamos convencidos de que el pueblo de Cuba sería servido mejor con una democracia genuina, para poder expresar sus ideas, escoger a sus líderes, practicar su credo, donde el compromiso hacia la justicia social y económica se realiza más plenamente, con instituciones que deben dar respuesta a los que sirven, y que la sociedad civil independiente pueda florecer”.

Estas ideas, que se corresponden con el cambio de táctica diseñado para lograr el mismo fin, sustituir el sistema socialista no aceptable para Estados Unidos, son muy similares a las manifestadas por el editor Roberto Veiga en su artículo “Ni incertidumbre perpetua, ni esperanza idílica, ni apatía total”, al proponer las siguientes líneas a seguir en el futuro de Cuba:

“Garantizar el desarrollo de un modelo económico y social que asegure el mayor bienestar posible de todos y facilite así la disponibilidad de los ciudadanos para servir a la comunidad”.

“Promover un espacio mucho más universal y profundo para el desarrollo de la espiritualidad, la cultura y la educación de toda la sociedad, para garantizar que el compromiso social de la ciudadanía se enrumbe hacia la consecución de un pueblo que, cada vez más, ame la libertad responsable y se comprometa en la construcción de la justicia”.

“Cincelar una estructura política –si se quiere socialista- que asegure a todos, y sobre todo a los más jóvenes, construir el país que desean”.

Del criminal Bloqueo ni una letra.

Sus deseos de que la Iglesia Católica se integre con efectividad en la dinámica social cubana, como asegura intentó realizar el cardenal Manuel Arteaga, el mismo prelado que santificó todas las obras y acciones del dictador Fulgencio Batista, no compaginan con la dinámica que llevó a cabo la Revolución, pues la institución religiosa se alió de inmediato con los desclasados e incluso con la CIA, en sus acciones subversivas como fue la Operación Peter Pan.

En el contexto actual, el Gobierno cubano ha mantenido una política de acercamiento a las iglesias y comparte con su doctrina social, no obstante Estados Unidos insiste en utilizarlas como punta de lanza contra la Revolución, lo que queda plasmado en el Plan Bush cuando señalan:

“Las organizaciones religiosas pueden jugar un papel indispensable en la transición hacia una Cuba Libre”.

“…estas organizaciones de base pueden ser una fuerza estabilizadora durante los momentos de la Transición y una importante fuerza a largo plazo en el desarrollo de la sociedad civil para protegerla de un retroceso al totalitarismo”.
Todo indica que esta es la verdadera oposición que silenciosamente está aupando el Gobierno de Estados Unidos contra la Revolución, o al menos así se proyectan.

Por eso recordamos a José Martí cuando dijo:

“…los hombres honrados han de volver la pluma al corazón y clavársela en él con mano fuerte, antes de ponerla en el papel traidor manchada de mentiras”.

Esta entrada fue publicada en Social y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.