Un mensaje a García y la historia mal contada. (III y final) #Cuba #USA

Los héroes olvidados.

Por Israel Valdés Rodríguez*

Como ya expusimos anteriormente Rowan y sus acompañantes salieron de la Bahía de Santa Ana, en la costa norte de Jamaica, a las 11 p.m. del 23 de abril de 1898 y a la mañana del día siguiente desembarcaban por la costa Sur del actual municipio de Guamá. ¿Quiénes lo acompañaban?

El patrón del bote bautizado con el nombre de “El Mambí” era el comandante Gervasio Sabio Baltar (Conocido por El Gallego), un hombre que había nacido en España, pero que desde la Guerra Grande se enroló en la revolución que inició Carlos Manuel de Céspedes y en dicha contienda alcanzó el grado de alférez del Ejército Libertador y después del Pacto del Zanjón viajó al exilio y al estallido de la Guerra Necesaria de Martí, comenzó a prestar sus servicios como marinero del Departamento de Expediciones, actividad que era dirigida y financiada por la Delegación del PRC en Jamaica y el jefe militar del Departamento Oriental del Ejército Libertador.

Gervasio era amigo personal del general Calixto García, quien supo apreciar los servicios de este valeroso combatiente y le otorgó el grado de comandante. Como seña personal distintiva se señala que le faltaba el dedo índice de la mano izquierda, quizás como secuela de esta ruda faena de marinero. El bote salía generalmente de cualquier puerto del norte de Jamaica o por su misma capital, Kingston, en horas de la tarde y regularmente arribaba a la Ensenada de Mora al amanecer del siguiente día. Formalmente se realizaba un viaje al mes, por lo que se calcula que este audaz marinero realizó más de 15 travesías de este tipo.

El bote “El Mambí” tenía capacidad para trasladar hasta 200 fusiles y algunas cajas de municiones. También en ocasiones se transportaban medicinas, ropas, bíberes y otros suministros logísticos, así como correspondencia. En otras oportunidades trasladaba comisionados o combatientes heridos y que requerían atención médica. Se dice que utilizaba dos palomas, una para avisar su llegada y otra su salida. Esta pequeña expedición la componían también dos abnegados marineros mambises: Gregorio Carnet (Goyito), natal de Niquero, actual provincia de Granma y Pedro Naranjo (El Venezolano).

Sobre el viaje de regreso, hay que decir, que Rowan y su comitiva encabezada por el general Enrique Collazo se dirigieron a Las Tunas y allí compraron algunas importantes provisiones para el viaje y además contactaron con el teniente Nicolás Valbuena Mayedo, natural de Manatí (calificado como lobo marinero) y excelente conocedor de toda la geografía del lugar.

A este oficial se le dio la misión de ser el patrón de la pequeña expedición y para esto tuvo que desenterrar un bote de zinc que habían dejado escondido en el manglar del Palancón y lo trasladaron a la localidad de Mono Ciego, para hacerle una reparación. El bote tenía 14 pies de largo y 104 pies cúbicos de cabida. Estaba en mal estado, con rendijas y agujeros, por lo que Valbuena tuvo que taparlos con cera de abeja criolla.

A las 11 de la noche del día 5 de mayo se produjo la salida, con mucho sigilo y tratando de evadir la vigilancia del fuerte español de la Punta de Jesús, a la entrada de la bahía de Manatí, y también la del cañonero español “Golondrina”, famoso por sus certeros disparos de cañón. Producto de la estrechez del bote, en el último instante de zarpar, se decidió que el teniente coronel García Vieta se quedara en tierra.

Los seis hombres que formaron parte de la tripulación fueron: el mensajero Rowan; el general Enrique Collazo; el coronel Charles Hernández; los tenientes Nicolás Valbuena y Emilio Márquez, y el sargento José Romero. Los tres últimos eran nativos del lugar y fornidos remeros acostumbrados a este tipo de labor. El mar estaba algo picado, por lo que las olas los bañaban constantemente.

En la mañana del día 6 y con el mar en calma, ya podían divisar a lo lejos una fracción de la escuadra del Atlántico Norte del Almirante Sampson, que navegaba hacia Puerto Rico. El día 8, después de casi tres días de navegación, desembarcaron en una de las islas o islotes que conforman las Islas Bahamas y allí “estiraron las piernas” durante dos horas aproximadamente.

Después continuaron la navegación rumbo noroeste y al poco rato se encontraron con once botes de negros pescadores de esponjas. Rowan y Charles Hernández conversaron con los pescadores bahameños (hablaban el idioma inglés) y estos les permitieron a los recién llegados abordar una lancha de mayor dimensión y con buenas condiciones para la navegación. Aquí los expedicionarios cubanos donaron el bote de zinc y compartieron con los pescadores algunas de las provisiones que llevaban consigo.

Después de ingerir algunos alimentos (pescado salado, pan, queso, raspadura y dos botellas de ron) Rowan le entregó algún dinero al patrón de la lancha bahamés y este, a cambio, los condujo hasta Andros Island, donde desembarcaron a las 7 de la noche aproximadamente.

Allí hicieron noche y en la madrugada del siguiente día 9 tomaron rumbo a Nassau, donde arribaron al ponerse el sol. A las 8 de la noche, llegó hasta el lugar donde acampaban, un bote con varios cubanos de la Junta Patriótica radicada en Nassau, los que traían suficiente comida para los recién llegados. En este lugar permanecieron tres días, lo que les permitió alimentarse y reponer las fuerzas.

El delegado del PRC en Nassau, el cubano Indalecio Salas, hizo contacto con la tripulación de un barco cargado de frutas, el Feerless, que se dirigía a Cayo Hueso y logró embarcar a los expedicionarios cubanos y a Rowan. Al cuarto día de navegación llegaron a Cayo Hueso, a las 10 de la mañana, y a las 8 de la noche salían en el vapor “Mascota” para Tampa, lugar al que arribaron a las 3 de la tarde del día 17 de mayo de 1898. De inmediato Rowan tomó un tren hacia Washington, mientras que el general Collazo y el coronel Charles Hernández se dirigieron a Tampa, lugar donde residían sus familiares, para posteriormente concluir la misión que los trajo a este país.

Como bien se aprecia, esta “proeza”, constituía un episodio común y corriente, para cientos de expedicionarios que desembarcaban en Cuba o salían al exterior en diversas comisiones o para transportar correspondencias, armas, municiones y todo tipo de avituallamiento logístico. Nuestros mambises cotidianamente realizaban actos heroicos similares; son decenas o cientos de historias no contadas y que en algún momento deben ser insertadas en nuestra memoria histórica.

Por este hecho histórico y militar el primer teniente Andrew Sommers Rowan fue ascendido a teniente coronel del ejército norteamericano y convertido en un Superman. Mientras tanto, los “marineros” cubanos (héroes anónimos) continuaron cumpliendo sus misiones combativas con el único incentivo de lograr la independencia de su patria.

Cierro este artículo con el siguiente apotegma martiano: “Héroe se puede ser todos los días; pero el verdadero héroe es el que sacrifica su heroísmo al bien de su patria”.

* (San Antonio de los Baños, 1952) profesor e historiador, miembro del secretariado permanente de la Unión de Historiadores  de Cuba.

 

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3 respuestas a Un mensaje a García y la historia mal contada. (III y final) #Cuba #USA

  1. Roy Acosta dijo:

    Rogelia Alemany es bisnieta de Gervasio Sabio. Su padre se llamó Alfredo Alemany Sabio y su abuela Rogelia Sabio garcía. Siempre ha escuchado sobre esta historia de su familia y se acuerda de otra hija de Gervasio que se llamó Matilde Sabio.

  2. Mi esposa Rogelia Alemany es bisnieta de Gervasio. Su padre se llamó Alfredo Alemany Sabio y su abuela fue Rogelia Sabio García. Gervasio tuvo otra hija que se llamó Matilde Sabio y mi esposa se acuerda perfectamente de lla. Esta historia es muy conocida por toda la familia.

  3. Cesar Hernandez dijo:

    Soy el nieto del Mayor General Salvador Hernandez Rios, quien según relato del Teniente Rowan le proporciono una escolta de 299 hombres de caballería para su traslado a Bayamo. Según investigaciones hechas por mi el General Hernandez Rios tomo esta decision en contra de las sugerencias de sus ayudantes que sospechaban que Rowan era un espía español y querían que lo fusilaran.Yo me pregunto cual hubiese sido la historia y si Hernandez Rios fusila a Rowan y el mensaje nunca llega a Calixto Garcia.

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