#Cuba: Periodismo y Revolución.

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El periodismo es una de las profesiones que más respeto, por la importancia que reviste y la tarea social que posee, aunque en ocasiones algunos no la sepan comprender o la tergiverse a su favor. Por estos días en las redes sociales y en particular Facebook se mueven publicaciones y comentarios nada agradables sobre la censura periodística en mi tierra. Cuba es un país de libertades probadas y las mismas no son logros de unos pocos o conquistas de promesas electores. Son principios y objetivos claros de la Revolución que los conquistó a sacrificio de muchos y respaldo de su pueblo.

No puede ser contraposición el periodismo y la Revolución. Todo lo contrario, son engrane perfecto. Fidel el 1ro de mayo del 2000 dio a conocer para Cuba y el mundo el concepto de Revolución, que magistralmente elaborado plantea que: “Revolución es no mentir jamas ni violar principios éticos”, y eso es lo que debe hacer un periodista. Hoy no es así y no quiero decir con esto que sea una generalidad pero hay ciertos sectores del gremio periodístico, jóvenes en su mayoría que claro está, vienen con una visión diferente, a lo mejor no amparada en la total realidad de los hechos y realidades que vive nuestra sociedad y se dejan guiar por sus ideales o ímpetu de hacer más de lo que se realiza o de demostrar que pueden lograr lo que no se ha realizado hasta el momento. Pero lo que no es correcto es desvirtuar lo que realmente sucede a partir de criterios propios y no de las mayorías o de especialistas en la materia con dominio de los temas que se abordan.

No estoy negando que se cambien métodos esquemáticos o antiguos de la profesión. Lo que sí considero es que se debe cumplir con el deber primordial, el de informar la realidad de forma tal que el receptor, en este caso el pueblo, esté siendo informado con datos e informaciones convincentes y respaldas en la verdad y la razón.

Hoy se habla de censura, no lo creo. Censura existe hoy en la mayoría de medios internacionales de situaciones tales como: la pobreza, el analfabetismo, las guerras reales, no esas maquilladas para que se castiguen o justifiquen las intervenciones en naciones no afines a los criterios de democracia de algunos poderosos. Esa censura que emiten sus noticieros, primeras planas de los diarios y semanarios, la crisis de los refugiados, los problemas de salud existentes, la contaminación, la discriminación racial, sexual o étnica que sufren no ya miles, sino millones alrededor del mundo.
Cuba no tendrá la prensa perfecta o el periodista más reconocido. No somos los más aventajados en la información de último minuto, y quizás dejemos algunas cuestiones fuera de nuestras publicaciones, pero ni se acerca a esa prensa que solo busca el capital y no al ser humano como ser pensante y activo de la sociedad, sino que lo clasifica como un espectador inerte de sus mentiras.

Hoy la informatización ha dejada entrar a los escenarios informativos a ciertos periodistas, según ellos independientes, expresar sus opiniones y criterios. Están en su derecho, está claro. Lo que no tienen claro es que mentir o tergiversar la información no es periodismo, es traición a la profesión y más aún, al lector u oyente.
Ser periodista es respetar, al menos en Cuba, lo que dijera un ejemplo de periodismo comprometido y tinta ardiente. Ese periodista que fue Martí cuando expresara: “Tiene la prensa periódica altísimas misiones, es la una explicar en la paz, y en la lucha fortalecer y aconsejar… La prensa no es aprobación bondadosa o ira insultante, es proposición, Estudio, examen y consejo”. Es por eso que esta publicación que hoy realizo sin afán de ofender, criticar o negar a nadie, es para dejar bien claro que en Cuba hay buenos periodistas, pero también hay algunos que pretenden escudarse en esa noble profesión para cambiar a través de sus tergiversadas historias la realidad de mi tierra y su gente. A ellos les digo: Cuba es libre, soberana e independiente, y eso es gracias a la Revolución y sus líderes. A ellos les debemos todo lo que somos y seremos en el futuro, por lo que ser periodista es ser revolucionario, es ser comprometido con el pueblo que es y seguirá viviendo en Revolución. Yo soy Cuba.

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2 respuestas a #Cuba: Periodismo y Revolución.

  1. Elpidio Valdez dijo:

    Esos apatridas no son periodistas.

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