Zonas de desastre: #Cuba y la prensa #Matthew

Resultado de imagen

Por Camila Fonseca

El huracán destrozó dos ciudades y sus economías. No hubo muertos, pero miles de personas quedaron si hogares, sin electricidad, y sin fácil acceso a suministros alimentarios debido a los impactos del fenómeno meteorológico. Las vías de acceso hasta esas localidades quedaron obstruidas.

Ante el caos, el Estado implementó las acciones de emergencia. Bajo la dirección de la Defensa civil, sustentada en un sistema de medidas defensivas estatales (garantía de alojamiento, alimentación, y seguridad) para casos de catástrofes, comenzó a movilizarse el país.

Todo ahora es para los damnificados y, su protección y la recuperación de la estabilidad de sus vidas, se ha convertido en un asunto de Seguridad Nacional.

Sí, de Seguridad Nacional, porque el Estado Mayor de la Defensa Civil actúa mediante el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, cuya misión –bien se sabe en Cuba- es la defensa a ultranza de la nación.

Cuando hay zonas de desastres, causadas por fenómenos naturales o por guerras, es normal que los gobiernos estipulen protocolos para el trabajo de la prensa, lo cual también sucede en la Isla. La prensa internacional, por ejemplo, fue autorizada para estar en Baracoa, desde donde cubrió el paso demoledor del Huracán Matthew junto a los reporteros locales.

Pero de pronto, en Internet y a pocos días de que se efectuara una conversación entre Estados Unidos y Cuba sobre el tema de los Derechos Humanos, un grupo de periodistas independientes informa a través de Facebook que han sido detenidos cuando intentaban llegar a Baracoa para hacer reportajes sobre la situación en el lugar.

¿Pidieron autorización para llegar hasta esta zona de desastres? Quién sabe. A juzgar por algunas publicaciones parece que sí, pero no creo que se la otorgaran por dos razones evidentes: 1) Periodismo de Barrio no es un medio de comunicación internacional acreditado en el país y 2) tampoco es una publicación cubana legal.

Los periodistas, de igual manera, se fueron a Baracoa y, justo antes de partir –en mi opinión- comenzaron a dar razones para dudar de la buena fe del trabajo reporteril que iban a hacer.

Primero, pidieron dinero a través de Paypal, un servicio restringido por Estados Unidos para el archipiélago y al cual no solo NO se tiene acceso desde Isla, sino que suele bloquear en otros países recaudaciones relacionadas con eventos donde está involucrada Cuba o algún cubano… debido a la extraterritorialidad de la Ley Helms Burton.

https://www.facebook.com/v2.3/plugins/post.php?app_id=249643311490&channel=https%3A%2F%2Fstaticxx.facebook.com%2Fconnect%2Fxd_arbiter%2Fr%2FfTmIQU3LxvB.js%3Fversion%3D42%23cb%3Df2abdf00230c64e%26domain%3Dpostcuba.wordpress.com%26origin%3Dhttps%253A%252F%252Fpostcuba.wordpress.com%252Ff33b37fd8e9bc9%26relation%3Dparent.parent&container_width=0&href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Felainediazrodriguez%2Fposts%2F10153755891191401%3Fpnref%3Dstory&locale=en_US&sdk=joey

Luego, de camino a Baracoa, anuncian por Facebook que su equipo ha logrado conectarse a la red de T-Mobile proveniente de la Base Naval Estadounidense enclavada en Guantánamo de manera ilegal. Su reacción de felicidad con algo proveniente de un centro de detenciones internacionales detestado por los cubanos, generó indignación en la red social donde iban contando sus aventuras.

https://www.facebook.com/v2.3/plugins/post.php?app_id=249643311490&channel=https%3A%2F%2Fstaticxx.facebook.com%2Fconnect%2Fxd_arbiter%2Fr%2FfTmIQU3LxvB.js%3Fversion%3D42%23cb%3Df2dce42e18f0b8c%26domain%3Dpostcuba.wordpress.com%26origin%3Dhttps%253A%252F%252Fpostcuba.wordpress.com%252Ff33b37fd8e9bc9%26relation%3Dparent.parent&container_width=0&href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fphoto.php%3Ffbid%3D10153768569981401%26set%3Da.10151416480001401.1073741828.645211400%26type%3D3%26theater&locale=en_US&sdk=joey

Por esos antecedentes vinculados a Estados Unidos, con un historial de apoyo material a un “periodismo independiente” que desestabilice el país, y teniendo en cuenta la situación extraordinaria –de Seguridad Nacional- presente en las zonas a donde ellos se dirigían y la negativa de autorización para la cobertura, yo tampoco les hubiera dado acceso hasta Baracoa o Maisí.

La detención fue una respuesta ante la irreverencia y una medida que, en cualquier lugar del mundo, se sabe que sobreviene cuando se viola la ley, sobre todo, en zonas de desastre.

Ellos lo saben y, aunque no lo admitan, también saben que los pobladores de esas regiones, más que titulares sobre desesperanzas y destrucción, ahora necesitan de la solidaridad de quienes de buena fe y con transparencia se han acercado hasta sus casas destruidas para ayudarlos ya sea con recursos o dando a conocer a la opinión pública mundial lo que ha pasado allí antes y después de Matthew.

Esta entrada fue publicada en Social y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s