¿Defensores de los derechos humanos? #Cuba

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Por Conte Nieves*

Casi seis décadas de confrontación con el Imperialismo yankee nos han permitido esclarecernos que los contrarrevolucionarios de los primeros años de la Revolución cubana ahora se autotitulan “activistas de los derechos humanos”. Recordamos al “seudoparalítico” Valladares, quien fue “construido” como periodista por la CIA cuando se encontraba en la cárcel y después derivó en nada más y nada menos que en Embajador de Estados Unidos de Norteamérica ante la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra; “paralítico” que salió caminando por la pista del aeropuerto José Martí en La Habana, para poder abandonar el país, cuando fue puesto en libertad debido a la gestión de algún gobierno europeo. O recordamos al “Fullero” Ricardo Bofill, quien reconoció ante las cámaras de la televisión cubana cuando era entrevistado por un oficial de la Seguridad Cubana, que él era un individuo que trabajaba para la CIA y, ante la pregunta de su interlocutor de para qué actuaba así, su expresión fue: “Para vivir de eso”.

Uno y otro, Valladares y Bofill, como otros, han servido al Imperio en condición de mercenarios a sueldos.

Siguiendo ese guion mercantilista político, hoy otros reciben el sueldo que recibieron los Valladares y Bofill.

Cuando uno conoce de las declaraciones de estos mercenarios y mercenarias de hoy, a sueldo del gobierno gringo, personas que dicen ser “defensores de los derechos humanos” y que hablan improperios de cuanto se les ocurre, contra la Revolución Cubana, solo quisiéramos preguntarle a esos “activistas” qué han dicho sobre las siguientes situaciones, que en realidad sí tienen que ver con los derechos humanos:

  • Los 43 desaparecidos de Ayotzinapa en México.
  • La represión en Argentina y Chile contra el pueblo Mapuche.
  • La represión de la policía en Francia contra los manifestantes que se oponen a las reformas laborales.
  • La desaparición de Santiago Maldonado, defensor de los derechos humanos del pueblo mapuche.
  • De los asesinatos en México de un considerable número de periodistas.
  • De la represión de la policía norteamericana en las calles de determinadas ciudades contra los manifestantes en protesta por los asesinatos de jóvenes negros.
  • Del asesinato de la líder ambientalista guatemalteca Berta Cáceres.
  • Sobre el encarcelamiento de la líder indígena Milagros Salas en Argentina.
  • Las desapariciones forzosas en México y Argentina, que alcanzan cifras alarmantes.
  • Acerca de los asesinatos por fuerzas paramilitares de los líderes de los movimientos sociales en Colombia.
  • Las medidas contra los movimientos obreros, campesinos y estudiantiles en Brasil, por parte del gobierno del golpista de Temer.
  • Los más de 800 catalanes heridos por las fuerzas del orden que se opusieron a una votación por la independencia de Cataluña.
  • La decisión del Rey de España de darle todos los poderes a Rajoy para sofocar las manifestaciones independentistas en Cataluña.

La lista sería interminable, porque todos los días y a cada instante se cometen injusticias y violaciones en el planeta.

¿Qué han dicho ustedes? ¿En realidad que defienden ustedes? Los dólares que directa o indirectamente reciben y se transforman en aceite, jabón, alimentos y otros artículos; y en ocasiones, el recibir uno que otro premio, generalmente acompañado de algo metálico, y los viajecitos a Washington y otras ciudades para ampliar el acervo cultural.

¿Pueden decirnos qué han dicho de las situaciones mencionadas?

¿Dónde están los desaparecidos en Cuba? ¿Dónde están los asesinatos? ¿Qué reformas emprende el gobierno cubano para afectar a los trabajadores y a la población en general?

“Activistas de los derechos humanos en Cuba”; aliados del Imperio, mercenarios a sueldo. Vamos a solicitarles el ingreso médico para que acudan a la Operación “Milagros” y puedan quitarse la ceguera que tienen. ¡Ah! Porque de contra, ustedes, pueden ser atendidos en cualquier centro de salud del país, sin preguntarles si son contrarrevolucionarios o no.

Salgan a defender los derechos humanos, allí donde se requiera desarrollar esas batallas. Aquí súmense a las transformaciones sociales, de las que ustedes también se benefician o sencillamente: ¡apártense!

*Colaborador de La Mala Palabra.

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