La #LeyHelmsBurton, otro engendro del #Bloqueo. (Tercera Parte) #30May #FelizJueves #LeyGarrote #NoNosEntendemos

Autor: Israel Valdés Rodríguez       

Las Nacionalizaciones. Una respuesta verdaderamente patriótica y soberana.

El 1ro y 2 de julio, en las dos cámaras del Congreso de los Estados Unidos, se aprobó una solicitud del presidente Eisenhower relativo a que se le concedieran poderes excepcionales para reducir la cuota azucarera cubana.

Con la habitual soberbia y prepotencia que caracteriza a la élite imperial esta amenaza, ahora se esgrimía como un arma de muerte si la Revolución no rectificaba.

La respuesta del Gobierno Revolucionario fue la promulgación de la Ley No. 851 del 6 de julio de 1960, en la que se conceden poderes a discreción al Presidente de la República, doctor Osvaldo Dorticós Torrado y al Primer Ministro, Fidel Castro Ruz para que, mediante resoluciones, dispongan conjuntamente, cuando lo considerasen conveniente a la defensa del interés nacional, la nacionalización, por vía de la expropiación forzosa, de los bienes o empresas propiedad de personas naturales o jurídicas nacionales de los Estados Unidos.

Ese mismo día, el Presidente de los Estados Unidos, mediante la proclama No. 3355 redujo la cuota azucarera asignada a Cuba para 1960 y el primer trimestre de 1961 de 3 119 6555 toneladas a 39 752. Con tamaña agresión el Gobierno estadounidense daba por hecho el derrumbe de la Revolución.

Este petulante gesto del gobierno norteamericano, lejos de paralizar la actividad del Gobierno Revolucionario provocó el despliegue del proceso nacionalizador de las propiedades de las compañías norteamericanas en Cuba.

El 6 de agosto de 1960 la Resolución No. 1 del poder Ejecutivo dispuso la nacionalización de 26 empresas estadounidenses entre las que se encontraba la Compañía Cubana de Teléfonos, las compañías petroleras y la United Fruit Sugar Company.

El 17 de septiembre de 1960, la Resolución No. 2 dispuso la nacionalización de los tres bancos que operaban en Cuba: First National City Bank of New York; First National Bank of Boston; Chase Manhattan Bank.

El 24 de octubre de 1960, la Resolución No. 3 dispuso la nacionalización de todos los bienes en Cuba de empresas que fueran propiedad de las personas naturales o jurídicas de nacionalidad estadounidense.

La Ley No. 851, al amparo de la cual se dictaron estas resoluciones, contenía procedimientos para el pago de los bienes expropiados. En ella se expresaba que el pago se haría mediante Bonos de la República, para cuya amortización se formaría un fondo con el 25% de las divisas correspondientes al exceso de azúcar, en cada año, que los Estados Unidos comprasen a Cuba por encima de 3 millones de toneladas, a un precio no menor de 5,75 centavos de dólar la libra y los Bonos devengarían un interés anual del 2%. Como quiera que los Estados Unidos, en enero de 1961, redujeron a cero la cuota del azúcar cubano en el mercado norteamericano y posteriormente la distribuyeron entre distintos países de América Latina. De esta manera, su política agresiva impidió el cobro por parte de sus nacionales.

Por supuesto, que el gobierno de los Estados Unidos no estuvo de acuerdo con esta forma de indemnización, como tampoco lo estuvo con la establecida en la Ley de Reforma Agraria, ante la cual exigían el pago de una pronta, adecuada y efectiva compensación, a sabiendas de que esto no tenía ni fundamento jurídico, ni precedente en otro país, así como que a Cuba le era imposible.

Los hechos demuestran, que para el gobierno imperialista de Norteamérica, la indemnización y su forma no era el problema central. La esencia de la cuestión radicaba, y radica, en el desafío de la Revolución al romper el molde neocolonial y adoptar libremente un proyecto de transformaciones sociales y desarrollo independiente.

En relación con la oligarquía burgués-terrateniente y el resto de la burguesía nacional, sus intereses se entrelazaban con los del imperialismo que constituían un bloque, por tanto, una medida que afectara a uno de los sectores producía una inmediata oposición y resistencia del conjunto. Eso se puso de manifiesto en la actitud de rechazo y contrarrevolución de lo que pudiéramos llamar la burguesía en su conjunto, la que devino agente social _ tanto en los Estados Unidos como en Cuba _ de la política del gobierno estadounidense.

Dada la conducta anticubana y contrarrevolucionaria de la burguesía, expresada en el sabotaje a la producción; la extracción del numerario sin reinversiones adecuadas; la utilización exagerada de los medios financieros con la ostensible finalidad de acumular efectivo e invertirlo en el extranjero, previa obtención clandestina de divisas; y el abandono frecuente de la dirección de las fábricas, el Gobierno Cubano promulgó la Ley de Nacionalización No. 890, el 13 de octubre de 1960.

Esta ley dispuso la nacionalización mediante la expropiación forzosa de las grandes empresas nacionales, así como las empresas colaterales y subsidiarias, lo cual ascendió al monto de 382 empresas. A su vez, promulgó la Ley No. 891 que decretó la nacionalización de los bancos restantes, pues era necesario adecuar la estructura bancaria del país a las nuevas condiciones existentes, las cuales exigían una política monetaria y crediticia en correspondencia con la política general del Gobierno.

En el caso de la Ley No. 890, en su artículo 7 se disponía que los medios y formas de indemnización se estipularían en ley posterior, pero esta nunca llegó a promulgarse debido a que prácticamente todos los expropiados emigraron del país. La Ley No. 891 contempló la indemnización de los socios o accionistas de los bancos a través del Banco Nacional de Cuba.

Lo narrado hasta aquí  es nuestra irrebatible verdad.

Durante más de 50 años las administraciones gobernantes en los Estados Unidos han justificado el Bloqueo con el recurrente argumento de las nacionalizaciones de propiedades estadounidenses y la negativa de las autoridades cubanas a indemnizar a los antiguos propietarios. Es una falacia  “Made in USA.”

Continuará…

Esta entrada fue publicada en Historia, Política y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a La #LeyHelmsBurton, otro engendro del #Bloqueo. (Tercera Parte) #30May #FelizJueves #LeyGarrote #NoNosEntendemos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .