Cuba-Estados Unidos. Un diferendo más que histórico (I Parte)

Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, siempre se han caracterizado por la constante apetencia del Norte de apoderarse de la Isla, y de ésta por no dejarse dominar. De forma permanente hemos estado ante un diferendo histórico, un diferendo que comenzó en la Cuba colonial, con las intenciones del vecino del norte de apoderarse de Cuba por cualquier medio: la compra, anexión, cesión, invasión, ocupación; con la doctrinas  “Monroe”, con la teoría  de la “Fruta Madura”, la del “Destino manifiesto”, o el “Fatalismo Geográfico”. Continuó durante la República dependiente con su Enmienda Platt, la ocupación militar, los Tratados de “reciprocidad”, el control económico que los convirtió en una verdadera metrópoli económica y financiera de Cuba, incluyendo el control monopólico de nuestra principal industria, la azucarera. Después del triunfo de la Revolución Cubana el primero de enero de 1959, se profundizó el diferendo con sus constantes agresiones ideológicas, políticas, económicas, militares, con su brutal bloqueo económico, comercial y financiero, con las leyes Torricelli y Helms Burton, entre otras y con nuestra extraordinaria respuesta en todos los tiempos, como nos enseñara el más universal de los cubanos, aquel que nos dijo:

“…bien puede medirse la soberbiaaltura de la frente de Goliat

por el tiempo que en llegar a ella tardela piedra de David.” José Martí Junio de 1859.

Antes de constituirse en nación, ya estaban pensando en Cuba.

En 1767, nueve años antes de la declaración de independencia de las Trece Colonias, Benjamín Franklin (1706-1790), filósofo, político y científico estadounidense, planteaba la importancia de colonizar el valle del Mississippi  “…para ser usado contra Cuba y México…”

Franklin,en 1776, fue nombrado delegado de la convención que redactó la Constitución de Estados Unidos. Al firmarla el 17 de septiembre de ese mismo año,  se convirtió en el único padre y fundador en firmar los cinco documentos que establecen la Independencia estadounidense: La Declaración de Independencia, El Tratado de Concordia y Comercio con Francia, El Tratado de la Alianza con Francia, El Tratado de Paz con Gran Bretaña y La Constitución de los Estados Unidos de América.

Recién constituida la nación, Benjamín Franklin expuso la conveniencia de apoderarse de las “Sugar Island” (Islas de Azúcar), con el propósito de organizar un monopolio de la industria azucarera.

En ese propio año Alexander Hamilton (1757-1804), político estadounidense, a quien George Washington  nombrara su ayudante de campo en la guerra y secretario del tesoro durante su presidencia,plantea crear un imperio donde “se uniera a los Estados Unidos la América Central y la América del Sur en un gran sistema americano superior al dominio de toda fuerza influyente trasatlántica y capaz de dictar los términos de contacto entre el viejo y el nuevo Mundo”.

El criterio general de los principales representantes del gobierno y de los intereses económicos de los Estados Unidos era que Cuba debía formar parte de sus planes estratégicos.

Doctrina del Derecho Natural.

En 1778 John Adamsuno de los padres fundadores y que llegó a ser el segundo presidente de los Estados Unidos (1797-1801), desarrolló la doctrina del “derecho natural” manifestando: “nuestra posición no será nunca sólida hasta que Gran Bretaña no nos seda lo que la naturaleza nos destinó a nosotros o hasta que nosotros mismos no le arranquemos esas posiciones…”.

Así quedó expresada la doctrina del Derecho Natural, teoría que los norteamericanos tuvieron  en cuenta a la hora de plasmar los derechos en la Declaración de Independencia:y conformaría los antecedentes de lo que sería el  “Destino Manifiesto”.

A partir de 1790 comienzan las manifestaciones de cubanía en la Isla, mediante la oposición de los intereses económicos de los grandes terratenientes criollos a las clases dominantes españolas y sus representantes en Cuba, cuestión que se va acrecentando por décadas.

Jefferson y su enfermizo afán de conquista.

El sucesor de Adams,Thomas Jefferson (1743-1826), político y filósofo estadounidense, autor de la Declaración de Independencia y tercer presidente de Estados Unidos (1801-1809), en 1805 se adelanta a Monroe y su Doctrina y es quien dice a Monroe: “es imposible no mirar hacia tiempos distintos cuando nuestra rápida multiplicación nos expanda más allá de los límites y cubra el Norte sino el Sur del Continente”. Ese mismo año expresó oficialmente el interés de los EE.UU por Cuba al notificar al Ministro de Gran Bretaña en Washington:“En caso de guerra entre Inglaterra y España, los Estados Unidos se apoderaran de Cuba por necesidades estratégicas para la defensa de Louisiana y de las Floridas”.

Como consecuencia de la Revolución Francesa, España declaró la guerra a la nueva república, pero fue derrotada. Napoleón Bonaparte tomó el poder y envió sus tropas contra España en 1808, imponiendo a su hermano José en el trono. Un año después, aprovechando esta coyuntura, el presidente Jefferson envía a Cuba a un representante para proponer al gobernador español Don Salvador de Salazar, Marqués de Someruelos, el apoyo de su gobierno a la separación de España, cuestión que no es aceptada.

Jefferson deja la presidencia el 4 de marzo de 1809 pero el 19 de abril le envía una carta a su sucesor James Madison,  planteándole: “Supongo que la conquista de España obligará pronto a plantear ante usted una delicada cuestión respecto a la Florida y Cuba, países que ellos mismos se ofrecerán a usted”… En otra misiva le indicaba: “logrado el objetivo de posesionarse de Cuba, losEstados Unidos podían erigir una columna en la extremidad meridional de Cuba y escribir en ella Non Plus Ultra”y terminaba aconsejándole: “Nosotros debemos tener Las Floridas y Cuba.”

Era tanta la influencia de Jefferson, que en el mapa oficial de Estados Unidos, publicado en 1812, este extendía sus fronteras hasta el sur para incluir completamente a Cuba.

Madison,  Monroe y el anexionismo.

James Madison (1809-1817),apodado “El Padre de la Constitución”, por haber promovido las diez primeras enmiendas de esta magna ley, conocidas como Declaración de Derechos,el 30 de octubre de 1810envió a Cuba a unagente especial norteamericano para establecer contacto con elementos anexionistas y realizar actividades conspirativas.

En ese propio año, el mandatario estadounidense orientó a su ministro en Londres, William Piecknay, poner en conocimiento de la administración de ese país que:“La posición de Cuba da a los Estados Unidos un interés tan profundo en el destino de esa isla, que aunque pudieran permanecer inactivos, no podrían ser espectadores satisfechos de su caída en poder de cualquier gobierno europeo que pudiera hacer de esa posición un punto de apoyo contra el comercio y la seguridad de los Estados Unidos”.

James Monroe, quinto presidente de Estados Unidos (1817-1825),  meses antes de proclamar su “doctrina”,  manifestó que: “Cuba y Puerto Ricoson apéndices naturales de los Estados Unidos”.

En febrero de 1822, el agente comercial de Washington en La Habana alentaba la idea de anexión  de Cuba en carta dirigida al senador C.A. Rodney. A ese hecho se sumó que el capitán de la fragata “Macedonia” destacada en las costas de Cuba, recibió la misión de contactar en La Habana con los anexionistas criollos. En agosto de ese año informó al presidente Monroe el traslado de varios de ellos a Washington para: “conocer las opiniones de nuestro gobierno…” subrayando más adelante “es incuestionable que una conexión con nuestro gobierno sería grandemente preferida por ambas partes”

A mediados del propio año  un grupo de anexionistas cubanos decide proponer al presidente James Monroe la anexión de la Isla poniendo como condición su admisión como estado pleno de la Unión y el reconocimiento por esta de que si los cubanos lo deseaban podían constituir dos estados, previa división del territorio cubano.

La propuesta fue discutida por el gabinete entre el 26 y el 30 de septiembre de ese año, momento en el que John Quincy Adams, Secretario de Estado y próximo ocupante de la silla presidencial, considerara oportuno su rechazo a pesar de ser partidario de la anexión por considerar que su aceptación conduciría a una guerra con Inglaterra para lo cual la joven república norteamericana no se encontraba en ese momento preparada.

Respuesta cubana al anexionismo de la época.

Pero en Cuba también había un fuerte movimiento independentista luchando contra todas esas corrientes anexionistas. Se destaca la conspiración “Soles y Rayos de Bolívar” dirigida por el habanero  José Francisco Lemus, y las actividades en pro de la independencia desarrolladas por los patriotas  Félix Varela y Morales, también conocido como el Padre Varela,“el primero que nos enseñó a pensar” al decir de Luz y Caballeros, y el poeta revolucionario José María Heredia como figuras más representativas.

El gabinete de Monroe se reúne los días 15,16 y 17 de marzo y el 2 de abril de 1823 y acuerda apoyar el status quo (Cuba en manos de España), oponerse al traspaso de la Isla a otra potencia que no fuese Estados Unidos y comunicar a Madrid lo acordado advirtiéndole que si cedía la Isla, los Estados Unidos ayudarían a los cubanos a lograr su independencia.

El ex presidente Jefferson en junio de 1823, escribió a James Monroe lo siguiente: “Debemos estar dispuestos a recibir a Cuba cuando ella misma lo solicite, porque su adición a nuestra República es precisamente lo que nos hace falta para redondear nuestro poder”.El 24 de octubre del propio año dijo: “Confieso francamente haber sido siempre de la opinión que Cuba sería la adición más interesante que pudiera hacerse a nuestro sistema de Estados. El dominio que con el promontorio de la Florida, nos diera esta isla sobre el golfo de México, sobre los Estados y el Istmo que lo rodean, sobre los ríos que en el desembocan, llenarían por completo la medida de nuestro bienestar político”.

Se manifiesta flagrantemente la obsesión enfermiza de Jefferson por apoderarse de Cuba.

(Continuará…)

Por Domenech y Mario Raudilio *Colaborador de CubaPorSiempre

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Una respuesta a Cuba-Estados Unidos. Un diferendo más que histórico (I Parte)

  1. lunabella dijo:

    NO nos dejaremos aplastar con sus pretensiones y hegemonía

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