#Cuba-Estados Unidos. Un diferendo más que histórico (II Parte)

La Doctrina Monroe. América para los (norte) americanos.

El presidente James Monroe presentó en su mensaje al Congreso, el 2 de diciembre de 1823, la llamada  Doctrina Monroe, la que fue  elaborada por John Quincy Adams. La misma está dirigida principalmente a las potencias europeas con la intención de llamar la atención que los Estados Unidos no tolerarían ninguna interferencia o intromisión de las potencias europeas en América.La doctrina fue presentada por el presidente James Monroe durante su séptimo discurso al Congreso sobre el Estado de la Unión. Fue tomado inicialmente con dudas y posteriormente con entusiasmo. Fue un momento definitorio en la política exterior de los Estados Unidos.

La idea principal de dicha doctrina, con el respaldo del poderío militar de los Estados Unidos, establecía que: “los continentes americanos, por la libre e independiente condición que han asumido y que mantienen, no deberán ser considerados ya como susceptibles de futura colonización por cualquierade las potencias europeas”. Las relaciones amistosas que existían entre los Estados Unidos y aquellas potencias, les suponía el derecho a declarar los que Estados Unidos consideraranpeligroso para la seguridad.

La esencia de esta doctrina la podemos resumir en el principio estadounidense de: “América para los americanos”. Con esto trataron de impedir que las potencias europeas fueran un impedimento para su política expansionista.

En el propio año 1823 John Quincy Adams,por entonces Secretario de Estado  envió una nota al Ministro en Madrid Hugh Nelson donde le dice: “Estas islas por su posición local son apéndices naturales del continente americano (Cuba y Puerto Rico) y una de ellas, Cuba, casi a la vista de nuestras costas, ha venido a ser por una multitud de razones, de trascendental importancia para los intereses comerciales y políticos de nuestra Unión”.

La fruta que se petrificó en el árbol.

Cuando John  Quincy Adams pasó a ser el  sexto presidente de Estados Unidos (1825-1829), consideraba tan fuertes e importante los vínculos geográficos, económicos y políticos que unían a la Isla con Estados Unidos, que refiriéndose a la necesidad imperiosa de apoderarse de ella apuntaba:  “Cuando se echa una mirada al curso que tomarán  probablemente los acontecimientos en los próximos cincuenta años, casi es imposible resistir a la convicción de que la anexión de Cuba a nuestra República federal, sería indispensable para la continuación de la Unión y el mantenimiento de su integralidad”.Este presidente norteamericano autor de la “Teoría de la fruta madura” manifestó más adelante:“pero hay leyes de gravitación política como las hay de gravitación física; y así, como una fruta separada de su árbol por la fuerza del viento no puede, aunque quisiera, dejar de caer al suelo, así Cuba,una vez separada de España y rota la conexión artificial que la liga a ella, es incapaz de sostenerse por sí sola, tiene que gravitar necesariamente hacia la Unión norteamericana, y hacia ella exclusivamente, mientras que la Unión misma, en virtud de la propia ley, le será imposible dejar de admitirla en su seno.

Lo que no pensó nunca Quincy Adams fue  que después del 1ro de enero de 1959, la fruta se petrificaría en el árbol y nunca caería.

Un Destino Manifiesto que nunca se manifestó.

Otra importante teoría expansionista la desarrolló el séptimo  presidente norteamericano Andrew Jackson (1829-1837), el cual en 1830 comenzó a elaborar los principios de lo que se ha llamado la teoría del “Destino Manifiesto” de Estados Unidos. Según esta teoría, el pueblo estadounidense se hallaba en plenitud de desarrollo, por lo que su civilización y peculiar organización social, política y económica habría de extenderse por leyes históricas ineluctables, a todas aquellas tierras que parecían marcadas por un “destino manifiesto”, superior a la voluntad de los hombres para entrar a formar parte de “la gran república.

La Teoría del fatalismo geográfico.

En 1840, durante el gobierno de Martin van Buren (1837-1841)nacela teoría “fatalismo geográfico”. Su autor, el Secretario de Estado Daniel Wester, planteaba que:“Cuba está a mitad de camino entre Boston y Nueva Orleans”.Todas estas teorías trataron de aplicarlas a Cuba para lograr,de cualquier forma, que la  Isla pasara a ser parte de su territorio.Un ejemplo de esto fue la expedición de Narciso López, la cual  estaba financiadapor intereses esclavistas del Sur de los Estados unidos. Sobre Narciso López  nuestro José Martí dijo: “Walker fue a Nicaragua por los Estados Unidos; por los Estados Unidos fue López a Cuba”

Por Cuba, 100 millones de dólares.

Varios presidentes norteamericanos trataron de comprarla Isla, este es el caso deJames Knox Polk, décimo primer presidente de los Estados Unidos (1845 – 1849). Considerado el presidente estadounidense más expansionista del siglo XIX, bajo su gobierno el país aumentó considerablemente sus fronteras, trasladándolas al río Grande y al Océano Pacífico. En 1848 propuso aEspaña la compra de Cuba por 100 millones de dólares.

Por otra parte la decisión de no permitir que Cuba fuera parte de otras potencias, también condujo a que se realizaran formulaciones oficiales, como la que el Secretario de Estado de los Estados Unidos James Buchanan le enviara a M. Saunders, Ministro de Estados Unidos en España, el 7 de junio de 1848 en la que decía: “Pero nosotros no podemos consentir que dicha isla (Cuba) pase a ser una colonia de otra potencia europea”.Por lo que la anexión estaba latente.

La anexión fue un propósito largamente acariciado y en Cuba, los anexionistas esos que según los norteamericanos “tenían algo que perder” (haveanythingto lose) disfrutaban de esa proposición y la apoyaban públicamente.

Cuba debe ser cubana.

Como una respuesta digna en 1851, el cubano José Antonio Saco y López-Cisneros, desde su exilio en Paris manifestó:(…) Los norteamericanos dentro de poco tiempo nos superarán en número, y la anexión en último resultado, no será anexión sino absorción de Cuba por los Estados Unidos. Verdad es, que la isla, geográficamente considerada, no desaparecería del grupo de las Antillas; pero yo quisiera que, si Cuba se separase, por cualquier del tronco a que pertenece, siempre quedase para los cubanos y no para una raza extranjera. Yo desearía que Cuba no solo fuese rica, ilustrada, moral y poderosa, sino que fuese Cuba cubana y no angloamericana.

De esta forma el patriota cubano dejó bien sentada su posición sobre el anexionismo.

O la compramos o la anexamos por la fuerza.

Otras referencias sobre la compra de Cuba la vemos cuando  Franklin Pierce decimocuarto presidente de los Estados Unidos (1853-1857) en el primer año de su gobierno  le propuso a España la compra de Cuba, gestión que siguió su sucesor James Buchanan decimoquinto Presidente de los Estados Unidos. (1857-1861).En 1852 el presidente Franklin Pierce le nombró ministro plenipotenciario en Gran Bretaña. Firmó, en unión de los embajadores estadounidenses en España y Francia, el Manifiesto de Ostende (1854), que proclamó el derecho de Estados Unidos a anexionar la isla de Cuba por la fuerza si los esfuerzos diplomáticos por adquirirla fracasaban. No obstante, logró dos años más tarde que su partido le nominara candidato a la presidencia.

Durante toda su campaña electoral el tema de la compra de Cuba fue su principal argumento. Publicó un manifiesto donde su idea queda resumida en el siguiente párrafo: “Los Estados Unidos deben comprar a Cuba por su proximidad a nuestras costas, porque pertenecía naturalmente a ase grupo de estados de los cuales la Unión era la providencial casa de maternidad, porque dominaba la boca del Mississippi cuyo inmenso y creciente comercio tiene que buscar  esa rutaal océano , y porque la Unión no podría nunca gozar de reposo, no podría nunca estar segura, hasta que Cuba estuviera dentro de sus fronteras”. En pleno gobierno de Buchanan, en 1860 Robert Toombs reflexionaba de una forma típicamente norteña: “Cuba tiene magníficos puertos y con su adquisición  nosotros podríamos hacer primero del Golfo de México y luego del Mar Caribe un mare clausum” (mar completamente cerrado)…

El presidente Andrew Johnson (1865-1869), en el año 1869  manifestó que: “una política nacional comprensiva, sancionaría la adquisición o incorporación a Estados Unidos de varias comunidades adyacentes, insulares y continentales, con tanta premura como fuera posible hacerlo”.

(Continuará…)

Por Domenech y Mario Raudilio

Esta entrada fue publicada en Política, Social y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.