La Operación Mangosta. (Segunda Parte)

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Entra en escena la Operación Mangosta.

Después de la derrota militar, política y diplomática que significó Playa Girón para los Estados Unidos, el presidente John F. Kennedy, en nombre de la Seguridad Nacional de su país, aprobó la Operación Mangosta el 30 de noviembre de 1961, futuro instrumento esencial y básico de la política de Estados Unidos hacia Cuba. Los Archivos de Seguridad Nacional de los Estados Unidos han revelado el contenido del siguiente documento:

“Noviembre 4, 1961. Un nuevo y principal programa de acción encubierta apuntado al derrocamiento del gobierno cubano se desarrolla durante un encuentro en la Casa Blanca. El nuevo programa codificado como Operación Mangosta habrá de ser dirigido por el especialista en contrainsurgencia Edward G. Lansdale. Un grupo interdepartamental de alto nivel, el Grupo Especial Aumentado se crea con el único propósito de supervisar Mangosta. Un memorándum creando formalmente a Mangosta es firmado por el Presidente Kennedy el 30 de noviembre”

Todo el cúmulo de acciones y operaciones que se contemplaban en Mangosta estaban definidas en un documento presentado por el general Lansdale al presidente Kennedy fechado el 18 de enero de 1962, identificado como Proyecto Cuba.

En su plan de acciones Mangosta comprendió 32 tareas divididas de la siguiente forma: Guerra económica, 13; Políticas, 6; Militares, 5; Inteligencia, 4 y Subversión política ideológica, 4. Con posterioridad se agregaría una tarea de guerra biológica: utilizar un medio químico para afectar la vista a los macheteros y sabotear la zafra azucarera.

El objetivo central: destruir la Revolución Cubana a toda costa; el método: exportar la contrarrevolución a Cuba desde Estados Unidos; las vías: el Pentágono y la comunidad de inteligencia; el propósito: la intervención directa de las Fuerzas Armadas norteamericanas en Cuba; el escenario: las ciudades y las zonas rurales del país.

Las acciones de Mangosta también requirieron del apoyo de otras naciones del continente y la propaganda contra Cuba se fundamentó en el supuesto carácter extranjerizante de la Revolución y el imperativo político de defender el hemisferio occidental del comunismo.

Mangosta le fue impuesta a la CIA como una misión estratégica de Seguridad Nacional, objetivo principal de la política exterior de los Estados Unidos para América Latina y el Caribe, y uno de los objetivos esenciales en el conflicto este-oeste. Para los Estados Unidos, aniquilar a la Revolución Cubana equivalía a garantizar que su ejemplo no se expandiera.

Esta operación fue aprobada como futuro instrumento esencial y básico de la política hacia Cuba y fue clasificada como secreto máximo. Fue el más vasto programa emprendido por el gobierno de Estados Unidos contra una nación extranjera en la década de los sesenta del pasado siglo XX. Algunos de sus planes formaron parte de las llamadas “Joyas de la CIA”, consideradas las operaciones más secretas, más profundas, más compartimentadas, donde se contemplaban desde planes de atentados a jefes de estado, hasta experimentos médicos y científicos con seres humanos.

Más de 5 700 acciones terroristas se cometieron contra Cuba en un lapso de unos 12 meses aproximadamente, como parte de la Operación Mangosta, de ellas 716 sabotajes de envergadura contra objetivos económicos. El programa subversivo fue montado por el Consejo de Seguridad Nacional de EE.UU. tras el fracaso de Girón. El costo financiero de esa operación se calcula en una cifra no inferior a 72 000 millones de dólares. Entre las acciones de la Operación Mangosta se incluyeron planes de atentado contra el Comandante en Jefe Fidel Castro y otros dirigentes de la Revolución.

Hay que agregar que el 3 de febrero de 1962 fue firmada por el presidente Kennedy la Orden Ejecutiva Presidencial 3447, Resolución Federal No. 1085 del 6 del mismo, que puso en vigor al día siguiente, bajo la autoridad legal de la Sección 620 (a) de la Ley de Asistencia Extranjera del 4 de septiembre de 1961, estableciendo el bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba. Es decir, que la oficialización del bloqueo contra Cuba formó parte de la Operación Mangosta.

¿Qué pasó con Mangosta?

La Operación Mangosta fue suspendida por el gobierno de Estados Unidos después de la Crisis de octubre, tras comprobarse la incapacidad de todo el millonario andamiaje de carácter organizativo, político, de guerra económica, de subversión política ideológica y de espionaje para detener el proceso revolucionario. Pero las acciones subversivas engendradas por la Operación Mangosta, a pesar de haber sido oficialmente cancelada a fines de 1962, continuaron, según han reconocido ex funcionarios de aquel gobierno, muchos años después.

El principal protagonista en la defensa de las conquistas revolucionarias durante la Operación Mangosta fue el pueblo que en épica hazaña la enfrentó y derrotó. No puede omitirse la correcta y audaz estrategia adoptada por la dirección revolucionaria para descubrir y enfrentar las principales direcciones y tendencias de las operaciones encubiertas trazadas en el plan de acción diseñado por el Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos para subvertir a la sociedad cubana.

Las acciones subversivas engendradas por la Operación Mangosta, a pesar de haber sido oficialmente cancelada a finales de 1962, continuaron, según han reconocido ex funcionarios de aquel gobierno, muchos años después. La esencia de los objetivos de la Operación Mangosta se conserva en las mentes de la ultraderecha instalada en el poder en Estados Unidos; tampoco ha variado el carácter pro anexionista y vende patria de los grupos que desde entonces pretenden destruir a la Revolución cubana y para quienes el terrorismo es su arma preferida.

En este breve resumen exponemos la historia de las acciones criminales y genocidas de Estados Unidos contra el noble y patriota pueblo cubano. Es la historia de la heroica hazaña de resistencia de un pueblo decidido a continuar con su proyecto socialista. Son más de 60 años de terrorismo de Estado aplicado por el Imperio más poderoso del mundo contra una pequeña isla.

Hoy, en el nuevo contexto histórico, las operaciones de subversión política ideológica y el terrorismo de estado de los estados Unidos cobran nuevas formas. Se nos hace una guerra no declarada, una guerra mediática aprovechando las condiciones factibles que le ofrecen las redes sociales de Internet. Pretenden aplicar un “golpe blando”, tal como lo hicieron en el hermano país de Bolivia, Venezuela y Nicaragua. Hoy los métodos y procedimientos son más sutiles, pero el objetivo sigue siendo el mismo: Destruir la Revolución cubana.

Pero eso no lo vamos a permitir. En lo adelante, la unidad continuará siendo la única y verdadera fórmula de resistir y vencer.

Autor: Israel Valdés Rodríguez

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