Periodistas cubanos salvando la verdad del fuego de las fake news

Arriesgando literalmente sus vidas, con la misma responsabilidad y entrega con que el médico cura a los lesionados, el bombero intenta apagar las llamas y el directivo decide estrategia, así los periodistas cubanos han asumido, una vez más, su misión de informar.

Esta vez no ha sido entre escombros y polvo de un terrible derrumbe, ni con el agua a la cintura a causa de un ciclón, sino al borde de las llamas de un desbocado incendio que no quiere terminar y es ya el más enorme de su tipo que ha afrontado este país.

Pero ahí han estado los periodistas desde que, al filo de las siete del pasado viernes, un maldito rayo impactara contra el tanque número 52 en la matancera base de supertanqueros.

La única finalidad es construir la noticia, con diligencia y compromiso, con ética y respeto a los destinatarios; aplaudir a quienes lo merecen, y no ser aplaudidos.

Lo decía el presidente de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), Ricardo Ronquillo, en un reciente tuit: «El dolor de los matanceros es el de los cubanos. Otra prueba para el alma del pueblo nuestro, que ya pasó y superó tantas. Otra prueba para el periodismo cubano, que sabrá honrar con su humanismo y responsabilidad social».

En esta ocasión, hasta lesionados se han contado entre quienes se encontraban reportando desde el lugar del siniestro.

Pero ahí siguen, seguimos todos, porque quienes no tienen cerca el olor a chamusquina y no pueden contemplar las lenguas de fuego con solo asomarse a una ventana, igual, aun a muchos kilómetros de Matanzas, se mantienen durante horas ante la pantalla de su ordenador, junto al micrófono, la cámara… 

Una misión muy importante anima ese quehacer: difundir la verdad, protegerla, también salvarla de las llamas de esas fake news, que ni siquiera en contingencias tan horrendas como estas respetan el dolor y el empeño de tantos.

Aunque no se escuchen públicos reconocimientos —nunca buscados ni esperados—, sí se oyen, y bien alto, los comentarios de gratitud y estímulo que, sobre todo en redes sociales, dejan los pobladores, la gente de a pie, esa a la que esencialmente nos debemos los periodistas.

«Gracias por mantenernos informados. Toda #Cuba está alerta y dispuesta a ayudar», apuntaba alguien. «La información al pueblo es excelente, gracias a todos los comunicadores. #FuerzaCuba #FuerzaMatanzas», anotaba otro; «minuto a minuto con la verdad», escribía un tercero.

Y son solo ejemplos al azar entre tantos que animan a seguir, a responder al llamado del presidente Díaz-Canel: «Es vital mantener la información constante al pueblo, con serenidad. Se han dado las instrucciones a seguir y se está trabajando duro y en condiciones muy difíciles. La extinción del incendio aún puede tardar, pero ya se trazan estrategias para la recuperación. #FuerzaMatanzas».

Y cuando esa etapa de recuperación llegue, igual estarán presentes los periodistas, diligentes, ágiles, comprometidos con defender la verdad de todas las llamas.

Fuente

Esta entrada fue publicada en Social. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.