#Obama: no habrá tropas en el terreno, si contratistas privados y FOE (I) #Cuba #USA

Obama: no habrá tropas en el terreno. Realidad: hay y habrá contratistas privados y Fuerzas de Operaciones Especiales.

Por José Ramón Rodríguez Ruiz

“La guerra contra el Estado Islámico (EI) es buena para los negocios”, afirma un artículo¹ reciente del portal Global Research, señalando que las empresas privadas están “listas” para sacar provecho de los beneficios que traerán los nuevos esfuerzos de Barack Obama por finalizar la irresuelta tarea de acabar con el terrorismo, superando así a su embriagado antecesor en lo que a iniciar confrontaciones y derrocar gobiernos se refiere.

Y es que el nuevo conflicto que avanza bajo la égida del “premio nobel de la guerra” tiene muy poco de digno y honorable, y mucho de turbio y premeditado, en un contexto donde se aprecia que será a los contratistas del sector privado y a las Fuerzas de Operaciones Especiales, a quienes corresponderá el trabajo sucio de la supuesta coalición antiterrorista, para mantener la ilusión de que no habrá tropas yanquis en el terreno.

El gobierno de EE.UU. ha pagado en los últimos cinco años casi trece mil millones de dólares a contratistas privados para apoyar operaciones especiales, psicológicas o de vigilancia, de acuerdo con una investigación² desarrollada por el tanque pensante Remote Control Proyect, auspiciado por la Universidad de Oxford del Reino Unido.

Según la publicación británica The Intercept,³ el detallado reporte arroja luz sobre las actividades del Comando de Operaciones Especiales de EE.UU. analizando información de contratos públicos fechados entre 2009 y 2013, que permiten afirmar que al menos tres mil compañías privadas han suministrado servicios en apoyo a las operaciones de vehículos aéreos no tripulados (“drones”) en el Medio Oriente y otras regiones; ayudado a conducir operaciones de vigilancia de “blancos”; desarrollado interrogatorios de prisioneros o conducido campañas de propaganda.

El reporte, agrega The Intercept, revela que un contrato específico requirió 1 500 millones para apoyar “operaciones psicológicas relacionadas con actividades de inteligencia y operaciones de información”. A los contratistas se les dijo que deberían ser capaces de proveer “comunicaciones persuasivas militares y civiles; elaborar productos comerciales de calidad para transmisiones a un público foráneo ilimitado, así como desarrollar líneas temáticas y diseños de productos multimedia”. Los contratos sugerían que el objetivo de estas operaciones de “persuasión” sería incidir en las poblaciones locales y contrarrestar “influencias nefastas”, en partes de Europa y África.

El artículo subraya que mientras 3 000 contratistas aportaron servicios de algún tipo al Comando de Operaciones Especiales, solo ocho compañías ganaron más del 50 por ciento de los contratos identificados por el estudio del tanque pensante británico. Ellas fueron: Lockheed Martin, L-3 Communications, Boeing, Harris Corporation, Jacobs Engineering Group, MA Federal, Raytheon, e ITT Corporation .

Lo común entre todas es su pertenencia al Complejo Militar Industrial de EE.UU., verdadero propietario de la política del imperio y además, fabricante de las bombas y las municiones guiadas que hoy se lanzan contra las posiciones del EI; de los radares y sistemas de espionaje electrónico desplegados en la región o de los propios aviones y buques que cumplen con el cometido imperial. No hay dudas de que la guerra es un buen negocio.

Pero para evitar los grandes despliegues de indeseados potenciales ataúdes envueltos en banderas, o sea, tropas regulares, el imperio asigna el trabajo sucio a quienes hallan en este contexto su hábitat natural. Según el testimonio del entonces jefe del Comando de Operaciones Especiales Almirante William McRaven,⁴ ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes en 2013,⁵ esas fuerzas están presentes en despliegues anuales en “más de 100 países”, sin que se conozca el enfoque y propósito de esas operaciones, dado el extremo secretismo que las rodea.

De acuerdo con el secretario de Defensa de EE.UU.,⁶ Chuck Hagel, en su testimonio ante el Congreso sobre la Estrategia contra el EI, “la presencia militar en la nación árabe deberá contar con unos mil 600 militares, para misiones de vigilancia, inteligencia, mando, control y asesoría”. Otros tantos serán requeridos para lo que pudiera considerarse el colmo de la hipocresía política: entrenar a la supuesta “oposición moderada en Siria”.

Referencias

1 www.globalresearch.ca/contractors-ready-to-cash-in-on-isis-war/5402252

2 remotecontrolproyect.org/wp-content/uploads/2014/09/CroftonBlack_USSOCOM-Contracting-Report_NE.pdf

3 https://firstlook.org/theintercept/2014/09/08/special-ops-corporate-bonanza/

4 http://www.cubadefensa.cu/?q=node/2795

5 http://docs.house.gov/meetings/AS/AS00/20130306/100394/HHRG-113-AS00-Wstate-McRavenUSNA-20130306.pdf

6 http://www.defense.gov/video/default.aspx?videoid=361148

Fuente Cubadefensa

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