Ofensiva final rebelde; Campaña de Las Villas (IV y final) #Cuba

Por Dr Roberto Pérez Rivero.*

La Batalla de Santa Clara.

En la campaña de Las Villas, Santa Clara, en particular el cuartel del Regimiento No. 3 de la Guardia Rural “Leoncio Vidal”, era objetivo estratégico en la provincia. Este objetivo conformaba el eje del llano central de la isla, centro ferroviario y de todas las comunicaciones del país, enclave principal para ser utilizado por el enemigo para auxiliar a sus tropas en Oriente.
Antes de llegar a la toma de Santa Clara, en cumplimiento de lo indicado por Fidel, las columnas No. 2 y No. 8 han realizado numerosas acciones combativas que han permitido cortar a la isla por su centro. En el norte de la provincia Camilo ha logrado la toma de Zulueta, Meneses, General Carrillo, Yaguajay; el Frente Norte sumó también importantes victorias al Ejército Rebelde. Durante los meses de noviembre y diciembre de 1958 se fueron cerrando gradualmente las carreteras, el ferrocarril central fue cortado en varios puntos, el circuito sur estaba interrumpido por el Segundo Frente. La columna 8 Ciro Redondo junto a las fuerzas del Directorio Revolucionario 13 de Marzo desarrollaron una poderosa ofensiva en el centro, Fomento, Cabaiguán, Remedios, Placetas y Manicaragua fueron liberados. Hacia Santa Clara se replegaron las fuerzas de la tiranía derrotadas en otros poblados, creándose así las condiciones para el asalto definitivo a la capital de la provincia de Las Villas.

En la idea del combate concebida por el Che las tropas del Directorio Revolucionario se encargarían de tomar el cuartel No. 31 de la Guardia Rural y las fuerzas de la columna 8 se dedicarían a sitiar casi todos los puestos fuertes de Santa Clara, sobre todo a la lucha contra el tren blindado y sus defensores.

Para las acciones los revolucionarios contaron con 400 hombres de la columna 8 y 100 del Directorio Revolucionario armados con fusiles convencionales, semiautomáticos, algunas ametralladoras 30,06 y una bazooka en mal estado.

Las tropas de la tiranía fueron mucho más numerosas y mejor armadas. La cantidad de efectivos en los objetivos defendidos fue la siguiente:
• Regimiento “Leoncio Vidal” : 1 300 hombres, con tanques y tanquetas.
• Estación de policía : 300 policías.
• Escuadrón 31 de la Guardia Rural: 250 hombres.
• Gobierno Provincial: 130 hombres.
• Cuartel de caballitos: 50 hombres.
• Aeropuerto civil: 80 hombres.
• Francotiradores en el Gran Hotel: 12 hombres.
• Tren Blindado: Más de 400 hombres con gran cantidad de
Armamento y aseguramiento logístico.

En el amanecer del 28 de diciembre, el pelotón comandado por el Capitán Rogelio Acevedo explora las inmediaciones de Santa Clara. Exploran primero la universidad y prosiguen por el camino a Santa Clara donde confirman la ubicación del enemigo con el apoyo de los vecinos de las casas lejanas. Posteriormente, en la universidad se instala el puesto de mando del Che, sirviendo además en los primeros momentos de base de operaciones.

El 29 de diciembre se iniciaron las acciones ofensivas, los rebeldes combatían contra fuerzas superiores apoyadas con tanques, se realizaron ataques simultáneos contra los diferentes objetivos defendidos por el enemigo en la ciudad.

En las lomas del Capiro se estuvo luchando todo el día 30, allí el enemigo para proteger el tren blindado con parte de su dotación había ocupado esas alturas desde las que se domina gran parte de la ciudad, por lo que en gran medida la estabilidad de la defensa enemiga dependía del mantenimiento de las lomas y tren blindado; de ahí que en la primera fase de la batalla el Che concentrara los esfuerzos principales en el aniquilamiento y captura de esos objetivos.

Una fuerte ofensiva contra la loma logra que gran parte de sus ocupantes se replegaran hacia el tren, empezando este a retroceder; el enemigo trató de fugarse por la vía férrea, pero el tren se descarrila al caer en el ramal destruido previamente por los rebeldes. Descarrilado el tren se inicia contra él una fuerte lucha en la que sus ocupantes eran sacados del tren por el constante asedio de cócteles molotov. En pocas horas se rindió la dotación completa, con sus 22 vagones, cañones y ametralladoras antiaéreas y gran cantidad de municiones.

Posteriormente se concentran los esfuerzos principales en la toma de la estación de policía y el Regimiento Leoncio Vidal en la dirección norte; por el sur se concentraron en la toma del Escuadrón No.31 y el cuartel de caballitos.

En el ataque a la estación de policía se empleó un procedimiento novedoso: Ante la imposibilidad de avanzar por las calles, por el dominio que el enemigo ejercía sobre ellas con el fuego, se avanzó hacia la estación por dentro de las viviendas, derribando paredes, con amplio apoyo de la población.

En los enfrentamientos por la toma de la unidad policíaca, cae heroicamente el Capitán Roberto Rodríguez, «El Vaquerito», Jefe del Pelotón Suicida de la Columna 8.

Después de ser tomada la estación de policía y los tanques que la defendían, de forma sucesiva se rendirían el cuartel número 31, la cárcel, la audiencia, el palacio del Gobierno Provincial y el Gran Hotel, donde los francotiradores enemigos se mantuvieron disparando desde el décimo piso, casi hasta el final de la lucha.

El 1ro de enero de 1959, se rinde la mayor fortaleza del centro de la isla, el Regimiento de la Guardia Rural Leoncio Vidal. La rendición fue pactada con quien había asumido el mando de la plaza después de la huída del coronel Joaquín Casillas Lumpuy, el coronel Cándido Hernández, por los capitanes rebeldes Núñez Jiménez y Rodríguez de la Vega.

En esta última batalla de la Guerra de Liberación Nacional, se destacaron aspectos interesantes; en el plano táctico, la concentración de los esfuerzos principales de forma gradual y progresiva según la situación en cada momento del combate ofensivo. También durante todas las acciones estuvo presente la realización de guerra psicológica, los rebeldes en carros con altoparlantes transmitieron alocuciones a los soldados sitiados. Sobre todas las cosas, sobresale el apoyo de la población a la realización de las acciones combativas, con la entrega de alimentos y pertrechos, derribando paredes para la toma de la estación de policía, e incluso armando barricadas con autos y camiones volcados.

La rendición del Regimiento No.3 de la Guardia Rural, el 1ro de enero de 1959, simboliza la caída del batistato por un lado y el triunfo de la Revolución por el otro. Lo sucedido en las horas y días subsiguientes fue mencionado en el texto del tema anterior.

CONCLUSIONES

La invasión y Campaña en Las Villas se realizaron según lo decidido y orientado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Su propósito fundamental consistió en lograr liberar los principales pueblos y ciudades de la provincia e impedir que el enemigo se replegara hacia el extremo occidental y sobre todo que pasara con refuerzos hacia el Oriente del país.

La ofensiva rebelde en Las Villas permitió cortar a la isla por su centro, en apenas unos 15 días se tomaron los núcleos urbanos más importantes, varios centrales azucareros y otros objetivos, mediante acciones ofensivas llevadas a cabo a ritmos acelerados. En ellas el Arte Militar rebelde, aún con las peculiaridades que le imponía esa circunstancia y las características propias de la región central, tuvo un desarrollo similar al de la Campaña de Oriente.

Ello fue posible por el desarrollo de grandes esfuerzos para alcanzar la unidad de las fuerzas revolucionarias, la maestría combativa adquirida por el Ejército Rebelde y sobre todo por el genio militar desarrollado por los comandantes Camilo Cienfuegos y Ernesto Guevara, este último, cumplió con éxito la misión que le asignó el compañero Fidel: Ser el Comandante en Jefe de todas las fuerzas revolucionarias en el centro del país y conducirlas a la victoria.
Al finalizar el estudio de la Ofensiva Final Rebelde tanto en el centro como el oriente de Cuba, es válido evocar como recuento de las características del Arte Militar rebelde, algunas consideraciones del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. A Ignacio Ramonet le expresó:

“Nosotros pusimos nuestra imaginación a trabajar y tuvimos que desarrollar ideas capaces de superara el inmenso obstáculo que representaba derrotar a un gobierno apoyado por un ejército de ochenta mil hombres, fuertemente armado. Teníamos muy pocos recursos y era indispensable optimizar su uso, así como el empleo de las armas y de los hombres. Ése era nuestro problema fundamental.

Pero, rápidamente, desarrollamos el arte de confundir a las fuerzas adversarias para obligarlas a hacer aquello que queríamos que hiciesen. Yo diría que desarrollamos el arte de provocar a las fuerzas enemigas y de forzarlas a moverse. Partiendo del principio de que el adversario es fuerte en sus posiciones, en sus defensas, y que, al contrario, es débil cuando se desplaza y se disloca. Desarrollamos el arte de obligar al enemigo a ponerse en marcha para atacarlo cuando y donde era más vulnerable.”

En las conversaciones con el intelectual y periodista francés, Fidel explica además, que esos resultados se alcanzaban escogiendo los lugares más adecuados del terreno (los más inaccesibles); golpeando al enemigo primero en su vanguardia, por su centro y por último en su retaguardia; empleando siempre la sorpresa; atacando constantemente, de día y de noche; haciendo un arte de las emboscadas, empleando las minas y cualquier otra táctica que permitiera atacar al enemigo dónde y cómo no se lo imaginaba.

En ocasión del XX Aniversario del Asalto al cuartel Moncada Fidel Afirmó:
«Aplicando un método de guerra ajustado al terreno, a los medios propios y a la superioridad técnica y numérica del enemigo, los derrotamos en 25 meses de guerra, no sin sufrir inicialmente el durísimo revés de Alegría de Pío, que redujo nuestras fuerzas a 7 hombres armados, con las que iniciamos la lucha. Este increíblemente reducido número de efectivos con que nos vimos obligados a seguir adelante, demuestra hasta que punto la concepción revolucionaria del 26 de Julio de 1953 era correcta».

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21. Ramonet, Ignacio: Cien horas con Fidel, Oficina de Publicaciones del Consejo de Estado, Ciudad de La Habana, 2006.

FUENTES DOCUMENTALES

1. Departamento de Archivo, Instituto de Historia de Cuba, Fondo Ejército.

* Presidente de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC)

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